miércoles, 11 de febrero de 2009

Reto 15. Encarcelamiento temporal en la prisión de Alcatraz en San Francisco

RETO CONSEGUIDO

Teníamos complicado lo de cometer un delito federal que no forzase nuestra deportación y que en su lugar nos permitiera obtener un pase especial como reos temporales en Alcatraz, pero gracias a Dios nuestras fechorías en Las Vegas pasaron factura. Un par de cuentas no saldadas en el Bellaggio y nuestros contactos en los bajos fondos de L.A. dieron el resultado esperado; fuimos trasladados con todos los honores a la abandonada prisión de mínima seguridad de Alcatraz.



Esta vez los truculentos y habituales culebreos de Mr.Munios le permitieron salvarse de depositar su tarraconense culo en Alcatraz. En cambio, Mr.Borx, tras una escandalosa escena en el hall del Ceasers Palace de Las Vegas, fue capturado y escoltado en el primer ferry a The Rock, con destino a una decrépita celda que disfrutó desde el primer momento.

Observad las lujosas estancias en las que Borx pudo poner en práctica uno de sus sueños de infancia: mear sin levantarse de la cama, algo que todos vosotros habéis deseado hacer en alguna ocasión y que la complicada logística de vuestros hogares os ha impedido. En la siguiente instánea observamos como Mr. Borx pierde los papeles en lo que parece una exhaustiva búsqueda de una lentilla perdida o más bien una airada discusión con la cucaracha del desagüe.



Como es habitual, Mr. Borx montó el clásico motín de presos en el comedor y tras unas cuantas hostiazas, fue reducido y trasladado al Bloque D, lugar donde los reos van a parar cuando la lian parda. Curioso detalle el que le dejasen entrar en el recinto con unas Rayban y un audífono turístico colgado del cuello, como bien se puede apreciar en la foto. Esto huele a auténtica chamusquina...





No podía faltar en el pack la clásica "Fuga de Alcatraz". Gracias a la falta de guardias, a la ausencia de cerraduras, a las habilidades macacas de Mr.Borx y sobretodo a las comodidades de un ferry con bar a bordo repleto de turistas, pudimos catar de nuevo la libertad, eso sí, previo pago de 15 dolarazos y una donación al National Park Service de Alcatraz.




Como llegar: La isla de Alcatraz está en la bahía de San Francisco y es completamente visitable previo desembolso de unos cuantos dólares. Es conveniente reservar con antelación en el muelle 33, ya que la bizarra fiebre morbosa carcelaria tan en boga hoy en día, hace que las entradas se agoten de un día para otro.
[Google Map comentado]


.

viernes, 23 de enero de 2009

Reto 30. Lavado de ropa en una lavandería china del downtown de cualquier urbe americana

RETO CONSEGUIDO

Ya puestos a hacer el canelo, ¿por que no hacerlo a lo grande? Si había que confiar nuestras delicadas prendas textiles a una lavandería china, y con ello arriesgar la integridad de nuestros preciados gayumbos multicolor, ¿por que no ir directamente al núcleo de todo el asunto? Para comprobar la eficacia de las "chinese laundries", nos vimos en la obligación moral de acudir al barrio chino más grande del mundo, lugar donde canes y gatetes son devorados sin miramientos, y donde la cultura del lapo o gargajo callejero es practicada por el 98% de la población: el Chinatown de San Francisco.





La búsqueda del antro en cuestión no llevó más de 5 minutos; nada más pisar Chinatown nos encontramos con una atractiva y a la par repugnante lavandería que parecía no haber conocido una fregona desde su inauguración, probablemente allá por los años 60. El recibimiento no pudo ser más hostil; sin tan siquiera poner un pie en el local, el gerente de la tienda, de nombre Chung Hao, nos lanzó una amenazante mirada estilo Pat Morita, probablemente por la intensa sesión fotográfica a la que estábamos sometiendo a su local. Por favor, aprecien a tal sujeto en la siguiente instantánea, enfundado en una roída gorra blanca, en la penumbra y con aspecto de querer insertar un estrella ninja entre ceja y ceja a Mr.Munios.





Como medida de cautela ante posibles hostilidades, decidimos consultar la tabla de precios desde la misma calle. Bien, aquello era caro de cojones (2.50 dólares por unas buenas vueltas en la máquina), pero los gayumbos ya caminaban solos por la noche y necesitaban una buen repaso con jabón asiático o cualquier otro producto de eficacia contrastada.





Tras intensas deliberaciones Mr.Borx se rajó y en su lugar optó por el lujo norteamericano (lavado de ropa deluxe en el hotel a precio de auténtico oro líquido). Mr.Munios, en cambio, con un presupuesto que rozaba ya límites insospechadamente bajos, prefirió el enfrentamiento directo con el honorable Chung Hao y procedió con el prometido lavado gayumbil, con unos resultados francamente satisfactorios. Certificamos desde aquí la eficacia china en estos menesteres. No hay fotos del exitoso proceso de limpieza de palominos debido a la brutal serie de improperios y maldiciones chinas que recibimos por parte del sr. Chung Hao. La única instantánea que conseguimos, jugándonos el pescuezo y las pelotas, fue la de Mr. Munios entrando en el local en cuestión.





Como llegar: Imposible recordar la localización exacta del comercio del señor Hao, pero si os queréis fiar de nuestra pésima memoria yo optaría por Stockton Street con Jackson Street, en pleno corazón del Chinatown de San Francisco. De todas maneras todo el barrio está plagado de tugurios similares a este y con tenderos incluso con más mala hostia que el señor Hao.
[Google Map comentado]


.

lunes, 19 de enero de 2009

Reto 104. Trincarse una clásica zarzaparrilla vaquera en Dodge City

RETO CONSEGUIDO

Nunca pensamos que podríamos llegar a tal nivel de hastío, pero tras 2 semanas infernales de exclusiva ingesta cocacolesca en todas sus variedades (Vanilla, Cherry, Coke Plus, Zero, Diet y su puta madre), nuestro organismo rechazó el valioso líquido carbonatado al estilo colítico. Por esta razón recibimos con los brazos abiertos al Reto 104, que nos ofrecía una oportunidad única de beber algo diferente y a la vez apaciguar nuestras agitadas aguas intestinales. God Bless Zarzaparrilla!

La zarzaparrilla fue una bebida clásica del Far West americano, por lo que el único lugar donde podíamos pedirnos una sin temor a ser vilipendiados, era en un auténtico salón del Far West americano, concretamente en Dodge City (Kansas), cuna mundial de los cowboys. El Long Branch Saloon de Front Street nos esperaba con los brazos abiertos y con fresca Zarzaparrilla de a 3 dolarazos la botella.





Tras un saludo a lo yankee, ("What's up Doc?") y meter un par de gapazos en la escupidera de la barra, Mr.Borx se encargó de pedir las Zarzaparrillas al barman Frank Miller con cara de pocos amigos y una pose vaquero-chulesca, como bien requería la ocasión.




Mr. Munios realizó los honores con el primer trago vaquero del viaje, directo al gaznate, y con mucha presión por la presencia de un par de granjeros de Oklahoma que no pararon de darnos la brasa durante nuestra corta estancia en el Long Branch Saloon. A destacar la cara de ascazo de Mr.Munios, porque efectivamente la Zarzaparrilla de las pelotas sabía a gatete chico.




Visto lo terrible del sabor no tuvimos más remedio que prolongar nuestra estancia en el Saloon forjando de esa manera una bizarra amistad con los ancianos granjeros de Oklahoma. Pasen y vean el Long Branch Saloon con su inquietante fauna yankee degustando rica zarzaparrilla:




Tras más de media hora con la botella en la mano y dando tragos a regañadientes, la Zarzaparrilla de Dodge City terminó siendo pasto de los gusanos. Mr. Munios dio todo un recital de escanciamiento derramando aquella mierda por todo el lugar al estilo tarraco-asturiano. Ello significo nuestro retorno al laxante de moda en los States: la Coke Classic.






Como llegar: El Long Branch Saloon se encuentra en la Front Street de Dodge City, dentro del complejo de Boot Hill. Este es uno de los salones más míticos de USA donde por ejemplo, el auténtico Wyatt Earp se trincó sus buenos whiskys allá por el 1876.
[Google Map comentado]


.

miércoles, 7 de enero de 2009

Reto 42. Acercarse en barco a la caída de las cataratas del Niágara vestidos con los clásicos impermeables gañanoides

RETO CONSEGUIDO

Tras una noche de auténtico infierno etanólico en las afueras de la ciudad de Buffalo, nos despertamos en modo zombie en un motel de mala muerte con pocas ganas de hacer turismo pero dispuestos a echar la papa en el barco "Maid of the Mist IV", que nos llevaría directamente a la caída de las cataratas del Niágara, lugar clásico donde ilustres suicidas han firmado su defunción de manera espectacular a lo David Copperfield.

El objetivo era sencillo, enfundarnos un chubasquero gañán y zarpar rumbo a una muerte segura bajo las aguas de las cataratas del Niágara. Pan comido o al menos eso aseguraba la maldita guía Lonely Planet.
El primer paso fue abandonar los States y cruzar a Canadá (las cataratas están compartidas por ambos países, pero para catarlas bien hay que cruzar la frontera). El recibimiento que los canadienses hacen a sus temerosos turistas solo puede dar pie a presagios funestos. Observad sino el cartelazo donde se pone en duda la supervivencia del propio individuo a tal espectáculo natural:



Mr. Munios era reacio a enfundarse uno de estos chubasqueros gañanes y subir en el barco; el señor quería catar las aguas del Niágara en todo su esplendor y hacerse unos largos, al estilo termas romanas, pero vista la ingente cantidad de mierda que flotaba en el agua no tuvo más remedio que unirse al rebaño y subir al "Maid of the Mist IV" con Mr.Borx.




No sabemos muy bien porque, pero cuando el personal se acerca a las cataratas envueltos en el dichoso impermeable cutrón, el sentido del ridículo desaparece y la muchedumbre se pone a hacer el primate ante la cámara de manera brutal (agitación violenta de las extremidades superiores, muecas de auténtico imbécil y comportamiento completamente errático). No quisimos ser menos, y el equipo de "A Todo Caucho" se dejó llevar por la imbecilidad:







Auténticos payasos de postín.
En la siguiente secuencia fotográfica se puede apreciar el proceso que nosotros mismos seguimos y que fácilmente puede llevar a una trágica muerte acuática a cualquier par de inocentes turistas que osen embarcar en el "Maid of the Mist IV".












Pero vayamos al grano, supongo que lo que todos vosotros queréis ahora mismo es la carnaza, saber si Mr.Borx y Mr.Munios murieron ahogados en aguas americano-canadienses envueltos en el pedazo de plástico azul más caro de Norteamérica. O por lo menos saber si Mr.Munios tuvo un arrebato tarraco-romano y se lanzó a las guarrísimas aguas del Niágara. Ete aquí la solución:





Como llegar: Poned rumbo al pueblo de Niagara Falls y seguid el maldito ruido de las cataratas. Eso sí, cruzad a Canadá si queréis ver el tema como Dios manda.
[Google Map comentado]


.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Reto 37. Entrar en algún museo freaky-OVNI de Roswell (Nuevo México)

RETO CONSEGUIDO


Supongo que ya todos conocéis la famosa historia del incidente OVNI de Roswell (Nuevo México); en 1947 una nave alienígena repleta de pequeños seres verdosos supuestamente impactó en las afueras de este pueblacho convirtiendo a Roswell en la capital UFO-freak del mundo entero. Como es habitual en tierras yankees, cualquier excusa es buena para sacar unos buenos billetazos a los turistas, por lo que el pueblo entero se volcó en convertir la Main Street de este pueblo en una suerte de parque temático interestelar lleno de tiendas marcianas, cafes OVNI y museos alien que venden toda clase de merchandising barato sobre el tema; si buscáis unas bragas alien o profilácticos venusianos, aquí las encontraréis en todos los tamaños y colores.




Tras abandonar Texas, Mr. Munios y Mr. Borx se adentraron en Nuevo México rumbo a Roswell en busca de algo de acción sureña. Nos quedamos un tanto acojonados al entrar en Roswell por el frikismo que rezumaba el lugar. Tomad buena nota de la decoración galáctica de las farolas:




Tras superar el impacto inicial y esquivar a algún que otro frikazo localizamos el museo objeto de nuestro reto: el UFO Museum and Research Center.




Solo hay una palabra para definir este gran lugar: DEMENCIAL. Este es probablemente el museo más kitsch, retro, hortera y cutre que uno puede visitar actualmente en todos los Estados Unidos de América, pero no por ello deja de tener su encanto. En primer lugar, el taquillero es un
viejo escocés con aliento a whiskazo que vende los tickets con un brío ebrio fuera de lo común. En segundo término, la visita guiada se hace con un walkman del año 83...What the fuck?!!?!. Por lo demás, no hay más que ver las fotografías para darse cuenta que el museo no ha sido renovado desde el año 71 como mínimo.









Mención especial al encargado de decorar las paredes del museo, gran aficionado al papel Albal.




Mr.Borx posando sin ningún criterio con una triste reproducción de un alienígena hecha por algún chavalillo de 8 años en la clase de plástica del Rosewell Elementary School.




En la fotografía Mr. Munios asombrado por la terrible reproducción de la nave alien que nos estaban intentando colar: un poco de cartón piedra y unos malditos leds de colores mal puestos en el interior.




Por supuesto, el ítem estrella del museo era la reproducción de la autopsia que supuestamente se llevó a cabo a uno de los bichejos que iba dentro de la nave que se estrelló en Roswell. Una gran obra plástica setentera. Nice!









Como llegar: El UFO Museum and Research Center está en el 114 de North Main Street en Roswell (Nuevo México). Merece la pena gastarse unos pavos más en coger la guía de audio que consiste en un walkman ochentero Sanyo con unos auriculares-diadema de esponjilla naranja. ¡Un brutal viaje en el tiempo a lo Marty McFly!
[Google Map comentado]


martes, 25 de noviembre de 2008

Reto 51. Subir a patichuela los 356 escalones de la Estatua de la Libertad de New York para rebajar el más que probable exceso hamburguesil

RETO NO COMPLETADO

Cualquier hijo de vecino que lea este reto podría pensar, "coño, putos payasos, este reto me lo saco yo con la gorra y haciendo el pino mientras me tomo un buen vinate riojano". Craso error queridos hijos del rock n'roll, la demencia americana hace que asuntos tan sencillos como subir una escalera por el interior de una paupérrima estatua, se conviertan en árduas tareas sólo al alcance de unos pocos privilegiados.

El problema básico al que nos tuvimos que enfrentar para acometer con éxito el reto fue básicamente el tema horario. A las 8 de la mañana se ponían a la venta las únicas 50 entradas del día que daban acceso al interior de la estatua. Como era de esperar, el team Munios-Borx se plantó en las taquillas a eso de las 11:30 de la mañana, una hora clave para que el taquillero de turno nos soltase la clásica monserga de "Go fuck yourself you Spaniards!".

No nos dejamos desanimar por las crudas palabras del taquillero y compramos un par de tickets para ir a Liberty Island pero sin derecho a visitar la estatua; ya nos apañaríamos una vez allá para hacer una buena colada by the face al estilo romano-spagniolo. Cuando llegamos a la isla y comprobamos que aquello estaba más vigilado que la cámara acorazada del Banco de España, Mr.Munios no tuvo mejor idea que iniciar una escalada libre por el lateral de la estatua para acceder al piso superior que daba vía libre a las escalerillas libertinas. En la foto, el romano Munios iniciando su ascenso hacia el éxito.




Obviamente, con un material tarraco-genético no apto para la escalada, Mr. Munios tuvo que abandonar rápidamente el ascenso a la cumbre. No quedaba más remedio que aceptar el fracaso e iniciar una ronda de gilipolladas gráficas alrededor de la Estatua que quedarían inmortalizadas para la posteridad. Aquí observamos a Mr. Borx en plan patán-Rocky en una vista poco usual de la Liberty Statue.




En la siguiente foto, Mr.Munios intenta sin éxito reproducir la pose libertina con un mísero cigarro Marlboro y una Lonely Planet un tanto roída que acabaría perdiendo al cabo de pocos días.





Como llegar: La Estatua de la Libertad se encuentra al sur de Manhattan en la Liberty Island. Podéis visitarla por dentro, pero vigilad con los cubatazos el día anterior en el Soho: uno de más y os levantaréis a la 1 de la tarde con una resaca espantosa y con pocas probabilidades de ver a Miss Liberty por dentro.
[Google Map comentado]

.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Reto 87. Pedir un Slurpee en un 7-Eleven con extra de sirope para trincárselo de un trago y que nos de un viajazo al estilo Milhouse en Los Simpsons.

RETO NO COMPLETADO

Para situaros en contexto primero debéis conocer el origen de la idea de este estúpido reto. El tema estaba en pedir un slurpee con extra de sirope (una especie de bebida ultrazucarada destroza-papilas) tal y como hacían Milhouse y Bart en un capítulo de Los Simpsons para conseguir el fenomenal colocón del siguiente vídeo:





Los slurpees se venden básicamente en la cadena de tienduchas 7-Eleven, que están desperdigadas a lo largo y ancho de los States. Estos auténticos chutes de glucosa están disponibles en varios sabores y con diversos toppings, tal y como os lo vendería Apu en su badulaque Kwik-E-Mart. El aspecto de esta sustancia es escalofriantemente similar al de la foto. Sí, todos hemos ingerido estas mierdas de niños, pero allá en América, el personal se lo trinca a litros, desde el chaval de 10 años hasta el viejales de 80.






A pesar de lo sencillo del reto, y de haber entrado 35 veces en tiendas 7-Eleven en busca de víveres y complementos varios, nunca tuvimos las ganas (y pelotas) suficientes de agarrar uno de estos elixires yankees y pegarle unos buenos sorbos. En su lugar, Mr. Munios cató todo tipo de bebidas bizarras en búsqueda de un efecto similar al del Slurpee, pero sin éxito alguno. Queda demostrado en la siguiente fotografía la infinita curiosidad química de Mr. Munios, que aparece ingiriendo una bebida denominada "Arizona" en la ciudad de Chicago y que presumiblemente tenía sabor a té, aunque posteriormente fuera catalogada por el mismo como "aguachirri de calité". Nótese el tremendo tamaño del recipiente, ideal para camellos y dromedarios sedientos.





.