viernes, 31 de julio de 2009

Reto 27. Ir a un partido de béisbol de los Mets de Nueva York y meterse entre pecho y espalda unos buenos hotdogs con Cherry Coke

RETO CONSEGUIDO


Recién aterrizados en los USA y con un jetlag de tres pares de cojones decidimos sumergirnos en la cultura yankee de manera abrupta y radical, como le gusta al romano Munios. El rito iniciático al que decidimos someternos no era ni más ni menos que acudir a un partido de los Mets y catar las excelencias culinarias de la región que nos ofrecía una amable teenager con acné al mando de su carrito de hotdogs, papas fritas y delicias varias.

Nos dirigimos al Shea Stadium en pleno barrio de Queens, para ver un partido entre los New York Mets y los San Diego Padres con el buche totalmente vacío; habíamos aguantado todo el día para darnos el festín padre en las gradas mientras jaleábamos a los Mets con consignas pro-yankees (U ESE A, U ESE A!) y demás chorra-cánticos americanos. En nuestros planes no estaba incluido quitarnos la gorra y poner la mano en el pecho cuando sonara el himno nacional, pero las miradas de los veteranos de guerra eran muy de Martin Sheen en Apocalypse Now. Too much! Tuvimos que someternos irremediablemente al borreguismo yankee.

El manjar que nos sirvieron con total diligencia fue este: Hotdog del mítico Nathan's y una Coke "Go Large!" para que el bolo hamburguesil pasase suave suave por el esófago.





El camaleónico Munios enseguida se contagió de la euforia del Shea Stadium y perdió los papeles a las primeras de cambio.




Evidentemente tuvimos que repetir hasta 3 veces el combo mortal hotdog-coke para saciar nuestro apetito. En la foto Mr.Borx engullendo cual auténtico gorrino su segundo hotdog.





Pero no todo era alegría y jolgorio culinario; las complicadas reglas del béisbol nos impidieron disfrutar del partido en todo su esplendor. No entendíamos una mierda de lo que estaba aconteciendo sobre el terreno de juego, aquello era el suplicio padre. A la vista queda el interés de Munios en el partido: la siguiente foto fue capturada justo en el momento que Billy Wagner hacía su segundo lanzamiento y casualmente la rubiaza Kelly Parnell cruzaba por el campo de visión romano. ¿o fue al revés?






Cómo llegar: El Shea Stadium está en el 123 de Roosevelt Avenue en pleno barrio de Queens, aunque este año ha sido derruido y han construido un nuevo estadio justo al lado llamado Citi Field. Pero tranquilos, la provisión de grasientos hotdogs está asegurada.
[Google Map comentado]


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3 comentarios:

Paula dijo...

Tres hot-dogs cada uno? Eso sí que es integración. Colesterol-trip lo tendríais que llamar.
Yo veo a Munios saludando con el brazo estirado en plan Ave Cesar mientras sonaba el himno americano.

wrecklessjesus dijo...

no puede faltar... yo opte por un partido de football, con su show del descanso de la marching band de la Universidad incluído... ahí es más típico comerse una turkey leg asada, la agarras del hueso y a zampar como si fueras un vikingo

respecto a lo del himno, yo también lo viví un par de veces antes de sendos partidos de baloncesto, la primera vez no nos levantamos y nos miraron muy mal, la segunda tuvimos que ponernos en pie al menos...

Manué dijo...

Totalmente cierto lo del himno, a mi también me miraron mal en el estadio de los SF Giants por no levantarme y tuve que hacerlo jeje

Como le gusta a los americanos tirarse el partido entero detrás del estadio comprando comida basura. Yo al principio pensaba que el campo no estaba muy lleno de gente, hasta que descubrí que les importa una mierda el partido y que está todos haciendo cola pa pillar perritos. VERÍDICO xDD